Tu mirada sabe a sol
Fue tan solo un presentir de tu piel a mi existir Fue desearte sin tenerte Fue apreciar tus de repente Fue dejarme afinar por tu voz lo que me llevó a ver en tus ojos la mujer que en ti habita Fue descifrar las bienvenidas decodificar tu aroma el anzuelo perfecto para enredar mis sueños en tu pelo para iluminar tu ausencia con el aroma de tu cuerpo Y es que mujer como tú pasa siendo tan agua tan luz tan ella La que sin desearlo supo estrechar abismos físicos La que sin percibirlo encontró un atajo en el tiempo La que germinó entre la expectativa de un milagro y los recursos de existencia La vida te depara una persona que de la nada te es diluvio tormenta y ahora en la proximidad me eres sol No tengo la vergüenza para sentirme mal por decirte sos un ideal y no siento vergüenza para decirte que estoy a la altura de tu más bajo deseo hasta tu más sublime sueño.