Escaleras a tu vida
que subiste a mi alma
con solo ver
tu ser
Y allí empezó la historia
que nos lleva de la mano
sin saber de horas
y
robándonos del beso
la piel pura de los labios
esa fruta que exprimida
no nos
quita la sed
Y más que sed la mía es hambre
de tenerte ante mis manos
servida
con el mejor aderezo
tibio de un suspiro
de esos que te llegan al alma
hasta
pronunciar que soy tuyo
Fue bajando esa escalera
que la soledad se despidió de los dos
y creyendo en el futuro
supo darnos ilusión
Fue en una corta despedida
que ambos supimos de la mutua existencia
Y fue allí que la vida encajó
las piezas necesarias para lo que llamamos amor.

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