Repetímelo...
Las cosas que se cumplen
rara vez coinciden con los tiempos perfectos
y en ese navegar por la brisa
de tus labios
Fui cayendo en tierra buena
Fui queriendo mis raíces enmendar
Fui desaprendiendo el desconfiar
y volviendo las aguas turbias
a su forma infantil y cristalina
casi transparente de entregar
lo que soy y tengo
Ambas cosas forman el que te pide
una almohada compartida
un sofá para dialogar
un saberme despierto a tu lado
sin el aderezo de soledad
que sirvió para tiempos duros
ahora lo deshecho
ahora me incomoda
porque ambos fuimos construyendo
más que un jardín
más que un espacio para espejarse
Hicimos un pacto contra las dobles caras
Hicimos las paces con nuestro cargamento inútil
Superamos la materia en reposición del abandono
Entendimos que es en casa donde todo parte
Entendiste que multitud no es sinónimo de alegría
Entendiste que te quiero compartida
con el único amor de tu vida
que se llama Isabella
Entendí que eran dos princesas liberadas del calabozo
Entendí que debía cuidar ambos corazones delicados
Entendí que son la inspiración para enmendar
las flores que encontré marchitas
Sabes muy bien que detesto hacer las cosas
como la mayoría porque siempre me consideré
una minoría en este planeta
donde de todas las vidas aéreas
conseguí avanzar dando mis propios pasos
Ha pasado apenas un día de haber pronunciado
Mírame a los ojos, ¿Quieres ser mi esposa?
y tus ojos ablandaron la niña en ti
pude ver esa mujer iluminada
diciendo de su boca:
Repetímelo...
Soltaste un si
y todo por fin encajó en el momento justo
para esperar vivir a tu lado.
rara vez coinciden con los tiempos perfectos
y en ese navegar por la brisa
de tus labios
Fui cayendo en tierra buena
Fui queriendo mis raíces enmendar
Fui desaprendiendo el desconfiar
y volviendo las aguas turbias
a su forma infantil y cristalina
casi transparente de entregar
lo que soy y tengo
Ambas cosas forman el que te pide
una almohada compartida
un sofá para dialogar
un saberme despierto a tu lado
sin el aderezo de soledad
que sirvió para tiempos duros
ahora lo deshecho
ahora me incomoda
porque ambos fuimos construyendo
más que un jardín
más que un espacio para espejarse
Hicimos un pacto contra las dobles caras
Hicimos las paces con nuestro cargamento inútil
Superamos la materia en reposición del abandono
Entendimos que es en casa donde todo parte
Entendiste que multitud no es sinónimo de alegría
Entendiste que te quiero compartida
con el único amor de tu vida
que se llama Isabella
Entendí que eran dos princesas liberadas del calabozo
Entendí que debía cuidar ambos corazones delicados
Entendí que son la inspiración para enmendar
las flores que encontré marchitas
Sabes muy bien que detesto hacer las cosas
como la mayoría porque siempre me consideré
una minoría en este planeta
donde de todas las vidas aéreas
conseguí avanzar dando mis propios pasos
Ha pasado apenas un día de haber pronunciado
Mírame a los ojos, ¿Quieres ser mi esposa?
y tus ojos ablandaron la niña en ti
pude ver esa mujer iluminada
diciendo de su boca:
Repetímelo...
Soltaste un si
y todo por fin encajó en el momento justo
para esperar vivir a tu lado.

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